Día mundial de la Alimentación: todo está cambiando

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Este domingo 16 de octubre la Organización de las Naciones Unidas para  la Alimentación y la Agricultura (FAO) celebra el Día Mundial de la Alimentación. El lema de esta edición es “El clima está cambiando, la alimentación y la agricultura también”.

Este año la FAO hace referencia a los efectos derivados del cambio climático y el aumento de la población sobre la seguridad alimentaria: para poder cubrir las necesidades de una población mundial que llegará a los 9.600 millones de personas en 2050 harán falta unos sistemas agrícolas más resistentes, productivos y sostenibles, que garanticen el cuidado de los ecosistemas y que reduzcan las emisiones.

La gran distribución es consciente de la importancia de tomar medidas para garantizar una producción alimentaria eficiente y segura para todos. Por eso ANGED es firmante del Pacto Mundial.  Las empresas que se adhieren al pacto deben cumplir 10 principios y 3 de ellos hacen referencia al compromiso medioambiental, en materia de contar con unos sistemas más sostenibles y productivos.

En el Día Mundial de la Alimentación, conviene destacar el esfuerzo que las firmas de ANGED que trabajan más directamente en el ámbito de la distribución alimentaria están realizando para alcanzar una cadena de valor más sostenible, tal y como indica nuestro informe anual 2015.

Por citar unos pocos ejemplos, El Corte Inglés ha introducido medidas de ecodiseño en envases de logística y bolsas de transporte con las que consiguió ahorrar en 2015 hasta 2,2 toneladas de envases de plástico y 108 toneladas de envases de papel. Además, colabora con Bancos de Alimentos: el año pasado donó 2.700 toneladas de alimentos.

Por su parte, Carrefour cuenta una línea propia de referencias BIO, que son productos que certifican su producción sostenible y bajo respeto del medio ambiente. Además, Carrefour ha logrado que más del 75% de los productos de alimentación provengan de productores locales y regionales, es decir, sean de proximidad.

Alcampo también cuenta con hasta 1.200 referencias con certificación de sostenibilidad y ha impulsado campañas de sensibilización ambiental y alimentaria con clientes y empleados. Gracias a esta participación consiguió donar 1,3 millones de Desayunos y Meriendas con Corazón a niños y niñas en riesgo de exclusión.

Por su parte, Eroski implementa el programa “Despilfarro Cero”, que ha permitido entregar a miles de ciudadanos afectados por la crisis y la exclusión social productos valorados en más de diez millones de euros. También ha introducido en sus lineales más de 200 productos con certificación sostenible, como los relacionados con la pesca, y ha lanzado campañas como Activate+ de sensibilización con los clientes.

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El Panel Intergubernamental del Cambio Climático sostiene que es un hecho que las variaciones en el clima están afectando al sistema alimentario. Todo está cambiando y por eso todos, instituciones, empresas y sociedad, debemos tomar medidas para ello.

Agentes sociales y económicos cuestionan la viabilidad del SDDR

Ciclo de Vida de Envases. Fuente: envaseysociedad.org

Ciclo de Vida de Envases. Fuente: envaseysociedad.org

La gestión del ciclo de vida de los envases tiene una enorme trascendencia medioambiental y afecta a todos los eslabones de la cadena de valor, desde productores hasta el consumidor final.

El modelo de gestión colectiva de envases que existe en España ha demostrado su eficacia y eficiencia, tanto en el plano económico y como en el ambiental. Además, parte de un enfoque voluntario que ha conseguido una enorme implicación de las empresas y la sociedad. De hecho, los niveles de recuperación de envases en España están por encima de los estándares medios europeos. No obstante, desde determinados ámbitos se ha abierto el debate de la posible implantación de un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) obligatorio. Recientemente, en la Comunidad Valenciana. 

Precisamente sobre este asunto, la Plataforma Envase y Sociedad ha reunido este jueves en la Fundación Universidad-Empresa de la Universitat de València a los principales agentes económicos y sociales implicados en la gestión de envases domésticos (consumidores, empresas, supermercados, pequeño comercio, hostelería y ayuntamientos) para debatir sobre la posible implantación obligatoria del SDDR.

En conjunto, todos han reclamado una mayor información sobre las consecuencias reales que tendría un SDDR y espacios reales de diálogo en los que aportar conocimiento y poder contrastar modelos. En definitiva, han demandado “frenar la innecesaria urgencia con la que se ha acometido esta iniciativa con el fin de tomar la decisión más adecuada contando con la sociedad en su conjunto”.

Juan Quintana, Secretario General de la Plataforma Envase y Sociedad, destacó que con un SDDR en la Comunidad Valenciana se multiplicaría por 7 el coste de la gestión de envases, pasando de 5 euros anuales por familia a 37 euros. Por otro lado, sólo conseguiría aumentar la tasa de reciclaje en algo más del 2,5%.

El debate contó con dos especialistas reconocidos en la gestión de residuos y estudiosos del proceso de implantación obligatoria del SDDR en Alemania. Stephan Roesgen, Vicepresidente de Asuntos Regulatorios en Ardagh Group (líder mundial en fabricación de envases) explicó que la implantación del sistema se produjo para frenar la caída del envase reutilizable. Sin embargo, según las cifras que aportó en su presentación los envases reutilizables han caído de forma continuada, veinte puntos desde 2003. En lo relativo al abandono de residuos “datos estadísticos no muestran diferencias en la cantidad de residuos encontrados en las calles de las ciudades alemanas en los años previos y posteriores a la implantación del SDDR”.

Por su parte, Joachim Quoden, Director de Expra (organización supra europea que integra a 21 sistemas colectivos de responsabilidad ampliada de productor) destacó que el sistema imperante en Europa es el del modelo contenedor y desgranó el incremento de los costes de gestión que ha tenido el SDDR en los países que lo han implantado.  

Según explicó, con el SDDR, al disminuir la cantidad de material que va al sistema de contenedores, los productores e importadores cuyos productos están fuera del SDDR deben pagar más por gestionar sus residuos de envases.  “Este encarecimiento indirecto del sistema de contenedores recae en el consumidor que tiene que pagar dos sistemas para gestionar estos residuos”, afirmó Quoden. De forma colateral, en Alemania “se produjo un efecto muy negativo, como es el saqueo de los contenedores convencionales para extraer los envases que puedan ir al SDDR, lo que encarece y dificulta la gestión del sistema”, añadió.

El agua como bien preciado

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Cada 17 de junio tiene lugar el Día mundial de la lucha contra la desertificación y la sequía. La desertificación afecta a más de 110 países y cada año produce pérdidas de 6 millones de hectáreas de tierra productiva. Según el Colegio de Ingenieros de montes, el 37% del territorio español ya está afectado por la desertificación. Sumado a ello, los expertos también señalan que los periodos de sequía en nuestro país serán cada vez más duraderos debido a los efectos del cambio climático.

Dada la situación, es fundamental que la sociedad tome conciencia y realice un consumo de agua responsable mediante métodos que sean lo más eficientes posibles. Como ya apuntamos anteriormente, el sector de la distribución trabaja en medidas para reducir el consumo de agua, con ahorros que suponen hasta el 15%.

En este sentido, las nuevas tecnologías ofrecen elementos innovadores que pueden ayudar al retail a ser más eficiente. En ciertos establecimientos ya se han instalado sistemas para aprovechar el agua recogida de la lluvia. Además, los ‘Smart Meters’ (contadores inteligentes) permiten conocer en tiempo real y a distancia multitud de parámetros de consumo de agua que ayudan a optimizar su gasto. También gracias al Internet de las cosas (IoT), se puede controlar el flujo de agua de las fuentes o programar el riego de los jardines en función de datos ambientales obtenidos mediante sensores.

Para que todas estas medidas y tecnologías sean realmente efectivas, debe calar cada vez más una mentalidad que entienda el agua como un bien preciado y escaso, que protejamos entre todos los agentes de la sociedad ya sean las Administraciones Públicas, las empresas o los consumidores.

El #diadeinternet en el comercio: hacia la omnicanalidad y diferenciación

Comercio Electrónico en España

Hoy tiene lugar el Día de Internet en España. Su origen tiene mucho que ver con otras celebraciones relacionadas con las telecomunicaciones. La Asamblea General de la ONU proclamó el 17 de mayo como “Día Mundial de la Sociedad de la Información” en 2006. Ese mismo año, la Unión Internacional de Telecomunicaciones decidió que el Día Mundial de las Telecomunicaciones tuviese lugar en la misma fecha. En España en esta fecha la celebramos como Día de Internet, a petición de la Asociación de Usuarios (AUI).

Para el sector del retail, internet supuso un cambio drástico prácticamente desde su popularización a mediados de los años 90. Solo en España, el comercio electrónico pasó de un volumen total de negocio de 127 millones de euros en 2001 a más 20.000 millones de euros en 2015, según el informe del BBVA Research “Comercio Electrónico y hábitos de consumo”. Esto significa que la cifra se multiplicó por 160.

¿Cómo ha impactado en el comercio tradicional? Puede parecer que en España la relevancia del e-commerce es todavía modesta comparado con otros países (en nuestro país solo representa un 2% del PIB). Sin embargo, el fenómeno es irreversible: 4 de cada 10 adultos compraron por internet en 2015. Además, el impacto difiere mucho según la categoría de producto o servicio: los bienes duraderos, los productos culturares y de ocio y los servicios de viaje son los más solicitados por el canal online, mientras que los bienes perecederos son los que, por ahora, se han visto menos afectados.

En cualquier caso, no hay duda de que el auge del comercio electrónico supone un desafío y una oportunidad para el sector. Como hemos señalado en varias ocasiones en el blog, los consumidores perciben algunas ventajas el canal online sobre el comercio físico. Quizá algunos inconvenientes como el mayor impacto ambiental que produce el canal online con respecto al físico no son tan visibles o la propia experiencia de compra en la tienda que, para muchas categorías sigue siendo fundamental.  En los pros, para los consumidores es muy cómodo que un canal no tenga barreras para abrir 24 horas al día y 7 días a la semana.

La mejor manera que el sector tiene para afrontar la situación es apostar por la omnicanalidad y ciñéndonos al ámbito del comercio físico, buscar una diferenciación clara, ya sea por productos, por servicios o por otras características.

En un mundo digital, cada vez hablaremos menos de canales online y físico en el comercio, porque ambos mundos se han integrado. La transformación digital es proceso que afecta a todas las operaciones de las empresas y la experiencia de compra de los consumidores, independientemente de que esta se inicie desde un móvil o desde la tienda de la esquina.

Comprar online o físico: ¿Cuál tiene menor impacto ambiental?

El ecommerce en España mantiene el buen ritmo. Según el Informe de Comercio Electrónico del III Trimestre de 2015, publicado por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), las ventas online superaron en los 5.300 millones de euros en el tercer trimestre de 2015, un 29,2% más que el año anterior.

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Fuente: CNMC

A pesar de esta irrupción del e-commerce, ambas fórmulas, físico y online, conviven y se complementan ofreciendo a los usuarios una experiencia de compra más completa. Los consumidores apuestan por la omnicanalidad, es decir, una libertad de elección en los canales y el proceso de compra gracias a la integración de la tecnología. Para ello, a la hora de la elección del canal, los consumidores tienen en cuenta varios factores como el servicio, conveniencia, eficiencia, garantía y precio. Pero también cada vez más consumidores valoran la sostenibilidad y el cuidado al medio ambiente.

En este sentido, podría existir una percepción de que el comercio físico impacta más en el medio ambiente que el comercio online, por un mayor uso de infraestructura, logística o generación de residuos.

Sin embargo, los datos que muestran un estudio realizado por Deloitte Consulting indican que esta percepción es errónea. El informe señala que la compra física tiene un 7% menos de impacto medioambiental que la compra online, medida en términos de generación de CO2, especialmente si al realizar la compra se viaja en grupo. Y es que el comercio electrónico requiere de una gran inversión en materia logística. Además,  la distribución del producto en este canal genera mayor impacto que en el comercio tradicional. La logística, el transporte, el alto consumo energético de los servidores y el embalaje son elementos poco o nada visibles para el consumidor final pero que elevan la huella de impacto significativamente, según el estudio.

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Proceso de compra físico vs Online. Gráfico de Deloitte Consulting

 

Reciclaje y gestión de envases, primeros pasos hacia una economía circular

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Esquema de funcionamiento del modelo SCRAP en Ecoembes

Ecoembes, una organización con la que colaboran varios de nuestros asociados, ha lanzado recientemente la campaña “”, con el fin de fomentar la participación ciudadana en el reciclaje de envases. El objetivo es concienciar a la sociedad de la responsabilidad individual que tenemos en el cuidado de nuestro entorno. Para los próximos cinco años, la entidad se ha marcado el objetivo de alcanzar una tasa de reciclaje del 80%.

El modelo de gestión existente en España, denominado SCRAP (Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor), parte de un enfoque de colaboración entre empresas y ciudadanos que ha permitido alcanzar unos niveles de recuperación de envases por encima de la media europea, con una tendencia de crecimiento sostenida en el tiempo.

De hecho, la Fundación Envase y Sociedad realizó recientemente una comparativa a nivel europeo con otros modelos, como el SDDR, los cuales supondría un incremento sustancial de costes (50 euros por familia al año) en relación a las mejoras marginales de eficiencia.

raee_cataluñaLa recogida de aparatos eléctricos y electrónicos

Los envases, el vidrio o el papel no son los únicos productos que entran en una cadena de gestión para su reciclaje y reutilización.

La Agencia de Residuos de Cataluña ha iniciado una campaña para fomentar la Recogida de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAAE), en la que participa ANGED. Según datos de la Agencia, los sistemas integrados de gestión recogen el 60% de los residuos de estos aparatos.

La Agencia va a colaborar con 600 establecimientos de toda Cataluña para informar a los consumidores de la necesidad de desprenderse correctamente de estos productos.

Los productos sostenibles crecen en los lineales

frescosEl componente sostenible de los productos es un driver creciente de consumo. Sólo en alimentación, las compras de productos con algún tipo de certificación ecológica o de sostenibilidad alcanza cuotas de entorno al 5% del gasto total de los hogares, según datos de Nielsen. Los expertos coinciden en que es previsible que se mantenga esta línea de crecimiento de esta nueva forma de consumir, que llega para quedarse en los lineales de las tiendas.

Precisamente, esta misma semana uno de los asociados de ANGED, Alcampo, y la organización sin ánimo de lucro Marine Stewardship Council (MSC) han lanzado la campaña “#miMarsuMar, a la pesca de futuras generaciones”. El objetivo es poner en valor la pesca sostenible en todos los hipermercados, concienciando al consumidor sobre la importancia de consumir pescado de forma responsable. Este tipo de estándares de pesca sostenible (destacan otros como el Dolphin Safe o el ranking de Greenpeace) están presentes en el resto de compañías de ANGED.

De hecho, el gran formato comercial, por sus características y compromiso con la incorporación de nuevos productos a su surtido, es el que mejor está respondiendo a estas tendencias globales del consumo. Como señalamos en nuestro informe anual, las empresas asociadas a ANGED cuentan en sus lineales con entre 1.000 y 8.000 productos de venta al público con algún tipo de certificación de sostenibilidad. En algunas firmas, los productos alimentarios cuentan con hasta 2000 certificaciones ecológicas.

Por otro lado, no se limitan a la alimentación. Los electrodomésticos y aparatos de alta eficiencia energética son cada vez más demandados por los consumidores. Además, un número creciente de productos y envases están certificados por el Forest Stewardship Council (FSC), que garantiza el uso de papel y madera de forma responsable. En cuanto a los productos textiles, las empresas han impusado sellos que garantizan requisitos económicos, sociales y económicos a lo largo de la cadena: Organic Content Standard (OCS); Global Organic Textile Standard (GOTS); Partnership for Cleaner Textiles (PaCT) o Sustainable Apparel Coalition.

Por supuesto, no hay que olvidar el apoyo a las Indicaciones Geográficas Protegidas y las Denominaciones de Origen. Ni tampoco, la participación activa en el comercio justo y la promoción de las Ciudades por el Comercio Justo (como es el caso de Madrid).

 

Nuevas tecnologías, claves para la eficiencia energética en las tiendas

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Diodos de LED

El próximo sábado 5 de marzo se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética. Su origen se remonta a la Primera Conferencia Internacional sobre la materia, celebrada en Austria en 1998. En los últimos años, ha cobrado una especial relevancia por sus efectos demostrados para reducir el impacto de la actividad humana sobre el clima. Precisamente en Viena, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático determinó en 2007 que la eficiencia energética logra “reducciones reales en las emisiones de carbono”. Pero para ello, hacen falta objetivos y medidas específicas.

Los objetivos los marcó la Comisión Europea cuando determinó que hay que alcanzar un ahorro del 20% para 2020. Como comentamos en un post anterior, algunos de nuestros asociados ya alcanzaron ese objetivo en algunos de sus establecimientos gracias a una serie de medidas adoptadas. Entre las más destacadas, como señalamos en nuestro informe anual, se encuentra la sustitución de la iluminación tradicional (lámparas incandescentes y fluorescentes) por iluminación LED. Esta tecnología permite un ahorro del consumo energético de hasta un 85%. Otra extendida es la instalación de placas solares y fotovoltaicas para la generación directa de energía procedente de fuentes renovables.

Los controles centralizados de la climatización, los aislamientos términos y las mejores en los murales y expositores refrigerados también están jugando un papel fundamental en la reducción del consumo de energía en las tiendas. De hecho, los nuevos conceptos de tiendas parten de estándares sostenibles y de eficiencia.

Afortunadamente, el Retail y cada vez más empresas tienen estas medidas implantadas y sin embargo no deberíamos quedarnos ahí.Ahora se vislumbran nuevas tendencias y tecnologías que pueden reducir aún más el consumo energético y mejorar la eficiencia.

Por ejemplo, los LED pueden ir más allá de la iluminación y servir como base para la tecnología LiFi. Se trata de una tecnología de comunicación e intercambio de datos que usa ondas de luz. Las luminarias LED compatibles con LiFi podrán transmitir datos a una velocidad hasta 100 veces superior a la de las ondas WiFi. Esto permitiría un ahorro considerable en la instalación y gasto energético que generan los cableados y sistemas de redes.

En este sentido, también interviene el Internet de las cosas. Un conjunto de sensores interconectados permite convertir locales y edificios en espacios inteligentes. Pueden determinar automáticamente y por zonas variables como la temperatura, humedad, luz ambiental presente e incluso el aforo y adaptar el consumo en función de todos esos parámetros.

El Día Mundial de la Eficiencia Energética ayuda a recordar que todos los actores que intervenimos en la sociedad tenemos una responsabilidad con el planeta que nunca debemos dejar de lado y para ello, podemos y debemos hacer uso de las nuevas tecnologías.

Envases, stocks, colaboración con proveedores y otras claves de la lucha contra el desperdicio

Etapas Alimentos ANGED

Coincidiendo con la celebración ayer de Madrid Fusión, el Ministerio de Agricultura ha realizado un balance de la campaña “Más alimento, menos desperdicio”. Esta iniciativa, promovida por el Ministerio de Agricultura y AECOC y en la que participa ANGED, se centra en impulsar mejores prácticas en la cadena agroalimentaria y en sensibilizar a los consumidores.

Según datos de la Comisión Europea, el sector de la distribución, con un 5%, es el que menos desperdicios genera. Por su parte, el 42% de la comida que acaba en la basura corresponde al hogar, el 39% a la fabricación y el 14% pertenece al sector de la restauración. Del mismo modo, el informe revela que el 4,5% de los alimentos que compramos acaba en la basura, motivado especialmente por una mala planificación de la compra.

¿Qué ha hecho la distribución para ganar eficiencia y luchar contra esta problemática? ANGED y varias de sus firmas asociadas trabajan desde hace años en la mejora del proceso de control del ‘stock’ de sus tiendas y en la optimización de todos los elementos que afectan a la vida útil de un producto: etiquetados, envases, nuevos formatos de productos y rotación en los lineales. Además, nuestras empresas trabajan conjuntamente con sus proveedores para prolongar la vida útil de los productos y mejorar su conservación.

Respecto a la gestión de excedentes alimentarios aptos para el consumo, un reciente estudio de AECOC muestra que empresas asociadas de ANGED como Alcampo, Carrefour, Eroski o El Corte Inglés están potenciando la donación de estos alimentos a entidades sociales como Cáritas o Cruz Roja, y a instituciones como la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL).

Estos excedentes, unidos a los alimentos recaudados gracias a la solidaridad de los clientes en las campañas especiales de recogida, han posibilitado la donación a estas organizaciones de más de 7.000.000 de kilos de alimentos destinados a hogares y personas en riesgo de exclusión, tal y como mostramos en nuestro informe anual. Del mismo modo, nuestras empresas están realizando acciones de formación a sus empleados para  gestionar los alimentos de manera adecuada.

El compromiso de la distribución con esta cuestión es permanente desde hace años. ANGED y sus empresas asociadas están apostando por un modelo de sensibilización contra el desperdicio alimentario aplicable a fabricantes, distribuidores, administraciones y organizaciones de consumidores. Más Información

Ser más eficientes para proteger el planeta

Compromiso ANGED
ANGED y varias de sus firmas asociadas están adheridas al Pacto Mundial de Naciones Unidas, la mayor iniciativa voluntaria de responsabilidad empresarial y desarrollo sostenible del mundo. Ser firmante implica un compromiso con diez principios en favor de los derechos humanos, laborales y la protección medioambiental.

Entre ellos, el Principio número nueve del Pacto Mundial que “Las empresas deben favorecer el desarrollo y la difusión de las tecnologías respetuosas con el medio ambiente”. Es decir, que las empresas deben apostar por un modelo que permita, entre otras cosas, utilizar los recursos existentes de forma más eficiente. En este ámbito entran las plataformas, sistemas y elementos diseñados para una mayor eficiencia energética.

Un consumo energético eficiente es, por tanto, una medida clave tanto para el respeto del medio ambiente como para el ahorro, y así lo entienden ANGED y sus asociados. Como describimos en nuestro informe anual 2014, las mejoras e innovaciones puestas en práctica en los establecimientos han permitido a algunas empresas asociadas de ANGED alcanzar ya el objetivo de ahorro por metro cuadrado del 20% marcado por la Comisión Europea para 2020. Esto se logró gracias a una serie de medidas, entre otras:

  • Sistemas de climatización de última generación, con controles centralizados que permiten ganar eficiencia
  • Renovación y sustitución de la iluminación por otra de menor consumo, como el LED.
    Centralización del control de la iluminación
  • Mejoras en los murales de frío: cierres controlados y sustitución de la iluminación por LED
  • Generación de electricidad verde en los propios establecimientos: instalación de placas fotovoltaicas y energía solar térmica. En algunos casos se ha logrado una independencia energética del 14 % gracias a estas fuentes.
  • Mejora de los aislamientos térmicos de los establecimientos
  • Rampas mecánicas eficientes que reducen el número de horas en funcionamiento.
  • Adquisición de energía eléctrica certificada de fuentes renovables, hasta el 15 % del total en algunos casos
  • Reducción de gases refrigerantes y sustitución, cuando es posible, por otros más sostenibles.
  • Aprovechamiento de la luz natural

Este compromiso del sector con el ahorro energético y la apuesta por tiendas cada vez más eficientes es permanente. El objetivo es que todos -empresas, ciudadanos y la sociedad en general- seamos cada vez más respetuosos con el entorno que nos rodea.